martes, 17 de julio de 2018

TÍTERES Y PEDAGOGÍA

Cómo abordar un tema con títeres en el aula

Por Nelson Garzón
MAGISTERIO
13/07/2018 - 12:00
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Foto de La Gacetilla. Tomada de Flickr
La magia del títere es un medio maravilloso para abordar la difusión de valores, tradiciones, mitos, cuentos, poesía, historia, ecología, comunidad, salud, ciencia. Una pequeña historia o diálogo entre varios personajes puede sumergirnos en cualquier temática y es la excusa para el aprendizaje. Sobre todo que el títere tiene el poder de atrapar la atención de los más pequeños y su versatilidad consiste en que se puede representar en cualquier lugar incluyendo por supuesto el aula.
En las estrategias de instrucción los temas se abordan desde la producción escrita, el libro, el dibujo o una exposición. Sucede que en muchas ocasiones el niño se cansa de realizar las mismas rutinas y entonces se pone a prueba la creatividad del docente para hallar estrategias en la planificación de la instrucción.  Cuando recurrimos al teatro se abren enormes posibilidades que permiten el desarrollo de la creatividad y el estímulo de los talentos del niño.
Los personajes saltan del libro y se vuelven físicos; los podemos ver y tocar. Con ello los niños no olvidan estos personajes y ocurre que el aprendizaje se vuelve más dinámico, fresco, significativo.
Tomaremos como ejemplo el tema de “la importancia del libro”, a propósito que cada año tenemos una fecha para destacar su valor y trascendencia en todos los aspectos de la vida humana. Lo primero que tenemos que hacer es un pequeño guión. Para ello por lo menos debemos tener la experiencia de haber leído algunos textos teatrales para identificar la estructura de una composición de carácter dramático cuyo elemento de expresión es el diálogo. Hay que tomar en cuenta que la estructura de un guión de teatro escolar debe ser corta, en un lenguaje sencillo, adecuado a los recursos de la escuela y con una finalidad eminentemente didáctica, cuyo propósito sea complementar un tema ya tratado mediante las estrategias tradicionales del proceso de enseñanza y aprendizaje
Una vez hecho el guión debemos leer con detenimiento los diálogos y practicarlos con imitación de voces haciendo énfasis en los signos de puntuación, las pausas, las entonaciones y el ritmo. También comentando la importancia del tema que se está tratando y que se va a representar.
Podemos elaborar títeres con cualquier material. Los más comunes son los que los niños elaboran en su casa con calcetines. Pero también podemos elaborar títeres con platos de cartón, con botellas plásticas de refresco, con cucharas de madera, con cajas de cartón u otros materiales de reciclaje.
Con las cajas de cartón es sencillo de hacer. Simplemente tomamos cajas de leche o cereal y las recubrimos con servilleta. Para adherirlas emplearemos una mezcla de pega blanca con agua, procurando que no quede tan diluida. Una vez se seca la caja adquiere una textura y luego se procede a pintar de acuerdo a las características del personaje. Este proceso resulta sumamente divertido para los niños.
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En el caso de la obra de los libros debemos de acuerdo al guión, representar un libro nuevo, un libro viejo, un libro maltratado, un libro olvidado. Cada personaje debe tener una expresión de acuerdo a su estado de ánimo. Y una vez listo tenemos el espacio para representarlo en el aula, en el patio de la escuela o en un espacio de la comunidad. Seguramente los niños que participen en este proyecto no lo olvidarán y además tendrán siempre presente la importancia del libro sin importar sus características. 
En este tipo de ejemplos podemos evidenciar cómo con el teatro podemos llevar a cabo una experiencia didáctica, divertida. El contenido que se halla en el libro de manera plana, silenciosa, adquiere una dimensión socializadora, significativa en la cual interactúan valores, talento, creatividad explorando las potencialidades tanto del niño como del maestro.
El autor. Docente, Dramaturgo de teatro escolar y autor del libro: Cómo enseñar teatro en la escuela
Foto de La Gacetilla. Tomada de Flickr

lunes, 14 de mayo de 2018

Disponible en Editorial Magisterio

El Teatro Escolar es eminentemente  didáctico y su espacio natural es la escuela, debe adecuarse a los recursos y espacios de la misma, al lenguaje de los niños, a las necesidades del docente en virtud de las actividades que por naturaleza se desarrollan a lo largo del calendario escolar. Es una herramienta pedagógica maravillosa para dinamizar todas las áreas de aprendizaje en la escuela. Involucra todos los actores de la comunidad educativa, promueve la participación de niños, jóvenes adultos, desarrolla el poder creativo de los estudiantes, mejora su expresión oral y escrita, amplía su cultura general, los ayuda a vencer el miedo escénico, se conecta con las diferentes disciplinas y asignaturas de la educación. En este libro el docente podrá encontrar las generalidades del teatro, las modalidades del teatro y cuales se pueden adecuar al contexto escolar atendiendo el nivel cognitivo de los niño y resolver desde cómo hacer un guión sencillo, resolver elementos para una puesta en escena como: vestuario, maquillaje, escenografía y realizar montajes de obras para conmemorar fechas, personajes históricos, campañas de valores, abordar contenidos, en fin en un lenguaje sencillo el docente podrá comprender perfectamente la dinámica del teatro tanto en el aula como en cualquier espacio de la institución promoviendo la creatividad, el fortalecimiento de talentos y la promoción de valores en la comunidad educativa

EL TEXTO DE TEATRO ESCOLAR COMO MEDIO PARA MEJORAR LA LECTURA EN LOS ESTUDIANTES

Desde los primeros años de escolarización todo sistema educativo procura el aprendizaje de la lectura y la escritura a través de diferentes procesos y estrategias. La importancia del proceso de lectura es radical debido a que esta es la base del aprendizaje y por ello es esencial crear el hábito de la lectura desde el inicio de la escolarización. “El fomento de la lectura es una tarea distinta de la formación de la habilidad de leer, que se inicia en la familia y en la escuela, y que necesita de personas y lugares que permitan el acercamiento a los libros” Revista digital para profesionales de la enseñanza (2012). Nuestros primeros libros están llenos de imágenes y color con fabulosas historias, poesía y juegos de palabras
Los textos de literatura infantil en su mayoría  son cuentos, fábulas y mitos, todos escritos en prosa. También trabalenguas, coplas y poesía escritos en verso. Son las formas de expresión escrita a las que más estamos habituados, pero, ¿Qué sucede con el diálogo?, una forma de expresión escrita que apenas si se percibe entre algunos cuentos o fabulas.  Es en el teatro donde el diálogo constituye la forma natural de contar una historia y no por ello el lenguaje deja de ser bello con cantidad de recursos expresivos en donde además se combina ritmo, entonación, acentos, musicalidad y color. Pero son pocos los textos de teatro que conseguimos en nuestras escuelas que puedan atrapar la atención de nuestros maestros y estudiantes.
En la práctica del teatro escolar el proceso de análisis y  lectura del guión es fundamental. Primero para contextualizar la historia y los personajes y luego para estudiar de manera minuciosa cada frase con sus pausas y entonaciones, las mismas que están marcadas por los signos de puntuación y las acotaciones. De esta manera el texto teatral deja asomar los rasgos sociales, psicológicos y físicos de cada personaje. Las frases van tomando intencionalidad y los diálogos se van matizando para enriquecer la intervención de cada personaje.
En la lectura del texto se procura que el estudiante ponga especial atención en los signos de puntuación y que reconozca la duración de la pausa que indica cada uno de estos. Así, el punto tendrá una pausa más larga que la coma y los signos suspensivos ameritan una pausa todavía mayor. De la misma manera se puede repetir una misma línea de diálogo  para  observar como un signo de puntuación puede cambiar la intención comunicativa de una frase.
Los signos de admiración e interrogación le dan un sentido psicológico al texto y de acuerdo a la trama puede crear climas de tensión, suspenso, hilaridad y carácter en los personajes, también ayuda a darle ritmo e intencionalidad a cada frase de manera que los diálogos tengan cierta musicalidad que rompan con la monotonía que se pueda suscitar en algunos monólogos. “Para profundizar en el área de Lenguaje, una vez seleccionado el texto y dependiendo del curso y momento, podemos, desde descomponer una frase en sílabas hasta jugar con los verbos, los adjetivos, analizar oraciones, utilizar el diccionario, comentar textos...” Petra, j (2001). De esta manera se pueden discriminar los diferentes accidentes de la oración y reconocer las funciones de sintácticas de las palabras.
Hay que entender que la lectura de los textos dramáticos cuando se trata de una puesta en escena, se realizan en grupo con la orientación del docente. Así, va contextualizando el contenido de la obra y va haciendo el análisis riguroso del texto con los aportes de los pequeños actores. Se ensayan las palabras simulando voces o tonos de voz, cambiando la intencionalidad y ritmo con la técnica de vocalización. Entonces, el texto dramático se convierte en una partitura con los diferentes reguladores que precisan su ritmo, intensidad, color, tesitura y musicalidad.
Cuando ponemos textos teatrales a disposición del estudiante abrimos la posibilidad  de que reconozca el dialogo como una forma de expresión escrita, como un recurso mediante el cual también se pueden contar historias en las cuales los personajes interactúan a través de sus oraciones cargadas de emoción y sentimiento. No obstante si revisamos en nuestras bibliotecas escolares hallamos pocos textos de teatro, o en muchos casos obras muy extensas, complejas y con pocas ilustraciones.
Así como se ilustran libros de cuentos y poesía adecuados a las diferentes edades del niño, deberíamos procurar más textos de teatro con obras cortas, llenas de magia y fantasía en las cuales los estudiantes desde sus primeros niveles de educación puedan valorar una forma de expresión escrita como es el diálogo mediante el cual también se cuentan historias y que también puede estar impregnado del lirismo de la poesía.
Vemos en el teatro escolar una enorme potencialidad para que nuestros estudiantes puedan fácilmente desarrollar habilidades comunicativas con un lenguaje más fluido, rico con atención a las pausas y entonación cuando se trata de lectura. Pero también les va a permitir una mayor riqueza de vocabulario para intervenir en conversaciones o mayor seguridad cuando deban exponer  en público sobre un tema determinado.
Nelson Garzón Q.
Docente, Dramaturgo de teatro escolar
REFERENCIAS
https://www.feandalucia.ccoo.es/docu/p5sd9626.pdf

www.cervantesvirtual.com/...teatro.../0023cd44-82b2-11df-acc7-002185ce6064_2.h