ABRAZÓN 305
PERSONAJES: Mamá
Papá
Hija
Abuela
Niño
Abuelo
ESCENOGRAFÍA:
la sala de una casa. un mueble con centro de mesa. El abrazón lo podemos hacer
con una silla, cartones para hacer los
brazos. También puede colocarse un niño atrás de la silla y abraza los
personajes cuando se sienten en la silla o sillón. Sale la mamá con aspecto de cansancio y caminando
cabizbaja.
MAMÁ:
¡ay! Qué tristeza, me siento tan sola, en esta casa todo mundo se va y ya casi
ni se despiden. Menos mal que tengo mi
abrazón 305. La mejor inversión que ha hecho esta familia: (se sienta en la
silla con brazos) que sabroso es este abrazón. ..Que rico es un abrazo. Hay que
ver que hoy inventan cada cosa. Imaginen una maquina de dar abrazos. Tiene para
programar abrazos fuertes, intensos y flojitos.
PAPÁ: esposa, estoy cansado,
y no me ha ido muy bien en el trabajo. ¿Por qué no me das un lugar para
sentarme en el abrazón?
MAMÁ: Oh no, tan bien que
estoy aquí y vienes aguarme la fiesta.
PAPÁ: Es que el abrazón es
para toda la familia. Ahora lo quieres para ti solita. Tú estas más en la casa
que yo.
MAMÁ: Pero si todos los días
te lo pasas en el abrazón.
PAPÁ: Un abrazón no se le
niega a nadie. A un lado por favor. Mejor me traes un café por favor.
MAMÁ: Bueno está bien, pero
solo estas un rato porque necesito otra ración de abrazos. (Sale)
PAPÁ: No les digo, que
apenas uno les da confianza se adueñan de las cosas. (Suspiro) aay, que sabroso
este abrazon, le provoca a uno dormir un ratito. (se duerme, entra la hija).
HIJA: Cinco abrazos dijo la
profesora, cinco abrazos para levantar el autoestima. Y la tengo tan baja, todo
me ha salido mal. Nadie me quiere. ´ha pero menos mal que tenemos el abrazón
305. ¿Pero?, oh no, está ocupado... Papá desocupa el abrazón que lo necesito, (el
papá sigue dormido). ¡Hola! Necesito el abrazón. ¡hey! Que necesito cinco
abrazos para que se me suba el autoestima… ¡despierta!
PAPÁ: ¿ah?’ ¿Qué?, ¿Cómo?,
muchacha me asustaste.
HIJA: Papá necesito el
abrazón, ¡ya!
PAPÁ: Pero si yo estaba aquí
primero.
HIJA: Yo no sé, quiero
sentarme ya en el abrazón.
PAPÁ: Ta bien, ta bien. ¿Uff! Qué carácter
tiene esta niña. Me voy.
HIJA: Por fin. Me siento,
(se sienta), cinco abrazos. A ver. Uno, dos, tres, cuatro, cinco. (Respira) ¡aah!, mejor cinco más. Uno, dos,
tres, cuatro, cinco… que ricos son los abrazos. Yo me quedo mejor un rato... (Sale
la abuela)
ABUELA: ¡Pissss!, mija…
HIJA: ¡Abuela!, ¿Qué haces?
ABUELA: Te guarde un dulcito
de lechoza, está en la nevera, búscalo antes que se lo coman.
HIJA: dulce de lechoza, que
rico, voy (sale).
ABUELA: ji,ji,ji,ji. Cayo en la trampa, ahora el
abrazón es para mí solita, ( se sienta en el abrazón) aaay, que sabroso el
abrazón, lo bueno de este aparato es que una no tiene que andar rogando para
que le den a uno un abrazo. (Entra el
niño).
NIÑO: Abuela, ¿Qué haces?
ABUELA: aquí mijito,
disfrutando de un abrazo del abrazón.
NIÑO: yo no le veo la gracia
a ese aparato.
ABUELA: como que no
muchacho. Anda, siéntate y veras lo bueno que es. (El niño se sienta)
NIÑO: un abrazo para ver… no
me parece gran cosa, que abrazo más frio.
ABUELA. ¿Cómo que frio?
Carajito no sabe usted apreciar un buen abrazo.
NIÑO: no es como el abrazo
de mi mamá, suavecito y calientito.
ABUELA: un abrazo es un
abrazo.
NIÑO: ni se siente el
entusiasmo del abrazo de un amigo cuando tienes tiempo de verlo.
ABUELA: eso son tonterías,
con este aparato tienes muchos abrazos, y son gratis.
NIÑO: los abrazos de la
familia también son gratis.
ABUELA: tú que sabes de
abrazos.
NIÑO: si abuela hay abrazos
emocionantes, abrazos flaquitos y gorditos, abrazos peludos, abrazos
suavecitos, abrazos quiebra costilla, abrazos perfumados, abrazos mapurite,
abrazos de fresa y también de mantequilla, están los abrazos cortitos y los
abrazos largotes, abrazos de muchos colores y que alegran los corazones.
ABUELA: ¡ay si!, fuera,
fuera, fuera de mi aparato. (Entra el abuelo)
ABUELO: ¡claro que tiene
razón el niño!, ¿Qué tal?, lo que faltaba ahora y que inventan un aparato para
dar abrazos.
ABUELA: este viejo es muy
anticuado y no sabe nada de tecnología.
ABUELO: ¿Qué acaso no
tenemos brazos?, no hay como un abrazo de un ser querido, es que ya la familia
solo se abraza cuando termina el año.
NIÑO: y cuando cumple años.
ABUELO: no hay como un
abrazo de un ser querido cuando estamos heridos y cuando estamos felices la
dicha aumenta si sientes el calor de tu mamá, o de tu hermano o primo o el
amigo.
ABUELA: pues sí, es verdad, lo que nos pasa es que nos llenamos
de aparatos y no sabemos ni para qué. (Salen mamá, papá, hija)
MAMÁ: ¿Qué pasa aquí?
PAPÁ: ¿Qué pasa aquí?
HIJA: ¿si, qué pasa aquí?
ABUELO: que llegó la hora de
guardar ese abrazón, porque esta familia tiene brazos para abrazarse, así que
venga un abrazo para esta familia que se quiere. (Todos se abrazan).
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