viernes, 6 de mayo de 2016

UNA OBRA PARA EL DÍA DE LAS MADRES




ABRAZÓN 305

PERSONAJES: Mamá
                          Papá
                          Hija
                          Abuela
                          Niño
                          Abuelo

ESCENOGRAFÍA: la sala de una casa. un mueble con centro de mesa. El abrazón lo podemos hacer con una silla, cartones  para hacer los brazos. También puede colocarse un niño atrás de la silla y abraza los personajes cuando se sienten en la silla o sillón. Sale la mamá  con aspecto de cansancio y caminando cabizbaja.



MAMÁ: ¡ay! Qué tristeza, me siento tan sola, en esta casa todo mundo se va y ya casi ni se despiden. Menos mal que  tengo mi abrazón 305. La mejor inversión que ha hecho esta familia: (se sienta en la silla con brazos) que sabroso es este abrazón. ..Que rico es un abrazo. Hay que ver que hoy inventan cada cosa. Imaginen una maquina de dar abrazos. Tiene para programar abrazos fuertes, intensos y flojitos.

PAPÁ: esposa, estoy cansado, y no me ha ido muy bien en el trabajo. ¿Por qué no me das un lugar para sentarme en el abrazón?

MAMÁ: Oh no, tan bien que estoy aquí  y vienes aguarme la fiesta.

PAPÁ: Es que el abrazón es para toda la familia. Ahora lo quieres para ti solita. Tú estas más en la casa que yo.

MAMÁ: Pero si todos los días te lo pasas en el abrazón.

PAPÁ: Un abrazón no se le niega a nadie. A un lado por favor. Mejor me traes un café por favor.

MAMÁ: Bueno está bien, pero solo estas un rato porque necesito otra ración de abrazos. (Sale)

PAPÁ: No les digo, que apenas uno les da confianza se adueñan de las cosas. (Suspiro) aay, que sabroso este abrazon, le provoca a uno dormir un ratito. (se duerme, entra la hija).

HIJA: Cinco abrazos dijo la profesora, cinco abrazos para levantar el autoestima. Y la tengo tan baja, todo me ha salido mal. Nadie me quiere. ´ha pero menos mal que tenemos el abrazón 305. ¿Pero?, oh no, está ocupado... Papá desocupa el abrazón que lo necesito, (el papá sigue dormido). ¡Hola! Necesito el abrazón. ¡hey! Que necesito cinco abrazos para que se me suba el autoestima… ¡despierta!

PAPÁ: ¿ah?’ ¿Qué?, ¿Cómo?, muchacha me asustaste.

HIJA: Papá necesito el abrazón, ¡ya!

PAPÁ: Pero si yo estaba aquí primero.

HIJA: Yo no sé, quiero sentarme ya en el abrazón.

 PAPÁ: Ta bien, ta bien. ¿Uff! Qué carácter tiene esta niña. Me voy.

HIJA: Por fin. Me siento, (se sienta), cinco abrazos. A ver. Uno, dos, tres, cuatro, cinco.  (Respira) ¡aah!, mejor cinco más. Uno, dos, tres, cuatro, cinco… que ricos son los abrazos. Yo me quedo mejor un rato... (Sale la abuela)

ABUELA: ¡Pissss!, mija…

HIJA: ¡Abuela!, ¿Qué haces?

ABUELA: Te guarde un dulcito de lechoza, está en la nevera, búscalo antes que se lo coman.

HIJA: dulce de lechoza, que rico, voy (sale).

ABUELA:  ji,ji,ji,ji. Cayo en la trampa, ahora el abrazón es para mí solita, ( se sienta en el abrazón) aaay, que sabroso el abrazón, lo bueno de este aparato es que una no tiene que andar rogando para que le den a uno un abrazo.  (Entra el niño).

NIÑO: Abuela,  ¿Qué haces?

ABUELA: aquí mijito, disfrutando de un abrazo del abrazón.

NIÑO: yo no le veo la gracia a ese aparato.

ABUELA: como que no muchacho. Anda, siéntate y veras lo bueno que es. (El niño se sienta)

NIÑO: un abrazo para ver… no me parece gran cosa, que abrazo más frio.

ABUELA. ¿Cómo que frio? Carajito no sabe usted apreciar un buen abrazo.

NIÑO: no es como el abrazo de mi mamá, suavecito y calientito.

ABUELA: un abrazo es un abrazo.

NIÑO: ni se siente el entusiasmo del abrazo de un amigo cuando tienes tiempo de verlo.

ABUELA: eso son tonterías, con este aparato tienes muchos abrazos, y son gratis.

NIÑO: los abrazos de la familia también son gratis.

ABUELA: tú que sabes de abrazos.

NIÑO: si abuela hay abrazos emocionantes, abrazos flaquitos y gorditos, abrazos peludos, abrazos suavecitos, abrazos quiebra costilla, abrazos perfumados, abrazos mapurite, abrazos de fresa y también de mantequilla, están los abrazos cortitos y los abrazos largotes, abrazos de muchos colores y que alegran los corazones.

ABUELA: ¡ay si!, fuera, fuera, fuera de mi aparato. (Entra el abuelo)

ABUELO: ¡claro que tiene razón el niño!, ¿Qué tal?, lo que faltaba ahora y que inventan un aparato para dar abrazos.

ABUELA: este viejo es muy anticuado y no sabe nada de tecnología.

ABUELO: ¿Qué acaso no tenemos brazos?, no hay como un abrazo de un ser querido, es que ya la familia solo se abraza cuando termina el año.

NIÑO: y cuando cumple años.

ABUELO: no hay como un abrazo de un ser querido cuando estamos heridos y cuando estamos felices la dicha aumenta si sientes el calor de tu mamá, o de tu hermano o primo o el amigo.

ABUELA: pues sí,  es verdad, lo que nos pasa es que nos llenamos de aparatos y no sabemos ni para qué. (Salen mamá, papá, hija)

MAMÁ: ¿Qué pasa aquí?

PAPÁ: ¿Qué pasa aquí?

HIJA: ¿si, qué pasa aquí?

ABUELO: que llegó la hora de guardar ese abrazón, porque esta familia tiene brazos para abrazarse, así que venga un abrazo para esta familia que se quiere. (Todos se abrazan).










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