Autor: Nelson Garzón
EL RÍO ESTÁ ENFERMO
PERSONAJES:
Árbol poeta, frondoso y temeroso.
Manantial: un niño alegre y soñador.
Riachuelo: joven
libre e impetuoso.
Río: anciano débil y
moribundo.
Leñador: incrédulo y
materialista.
Ave que canta: ama
la naturaleza.
ESCENOGRAFÍA:
A la izquierda se halla el árbol poeta y al fondo un bosque o montaña, entra el
leñador cantando hacha en mano. Podemos hacer arboles de cartón que acompañen
al árbol poeta. Los trajes de Manantial, Riachuelo los podemos hacer pegando
tiras de tela plateada a una franela y pantalón viejos, las tiras del rio serán
doradas y podemos agregarle una capa en la cual podemos pegar envolturas de
caramelos, cartones de jugo y latas de refresco.
LEÑADOR: Aquí
viene el leñador, yo soy muy trabajador, busco leña pa mi hogar...He aquí un
buen árbol para derribar, se ve de buena madera. De aquí saldrán unas buenas
camas, unos cómodos muebles y qué sé yo... mucha leña pal fogón. Bien, ¿Dónde
empiezo el corte?, veamos, por aquí... no tal vez por aquí, mejor por aquí.
(Cuando va a dar el golpe)
ÁRBOL POETA:
¡Alto buen hombre! ¡No lo haga!
LEÑADOR:
¡Caray!, ¿quién habló?
ÁRBOL POETA:
Soy yo buen amigo.
LEÑADOR:
¡Caracoles! Un árbol que habla, no puede ser.
ÁRBOL POETA:
Si usted me derriba no daré más sombra.
LEÑADOR:
¡Cáspita!
ÁRBOL POETA: Y
tampoco ricas y dulces frutas.
LEÑADOR:
¡Recáspita!
ÁRBOL POETA: Y
la fresca y suave brisa no vendrá por aquí.
LEÑADOR: ¡No!,
esto no es verdad, estoy alucinando, es el cansancio. Mejor reposo un ratito
bajo esta plácida sombra y luego iniciaré mi faena.
ÁRBOL POETA:
Por supuesto, descanse buen amigo.
LEÑADOR: Ah
no, tú no existes, ni estás hablando, es producto de mi imaginación, no te
escucho. (Pausa, el leñador se recuesta bajo el árbol, música de fondo, pasa
una mariposa multicolor y entra manantial que va tras ella).
LEÑADOR:
¡Cónfiro!, este bosque como que está encantado, mejor derribo este árbol de una
vez y cobro mi dinerito. Ahí voy.
ÁRBOL POETA:
¡Espere!, un momentito.
LEÑADOR: No te
escucharé... que buen dinero me voy a ganar.
MANANTIAL:
¡Alto!, no lo haga.
LEÑADOR: Y
ahora tú niño, ¿qué haces por aquí?
MANANTIAL: Yo
soy un manantial y algún día un gran río seré y hasta el mar llegaré.
LEÑADOR: Ta
bueno eso, pero ahora yo tengo que trabajar.
MANANTIAL: Los
árboles no se deben cortar, porque ellos son fuente de vida.
LEÑADOR: Ah sí,
¿y por qué?
MANANTIAL:
Porque ellos producen el agua.
ÁRBOL POETA:
Si nosotros producimos el agua.
LEÑADOR: Ahora
que dicen agua, tomaré un poco, tengo sed.
ÁRBOL POETA:
Si tumban los árboles, ya no habrá agua.
MANANTIAL:
(Con tristeza) ni manantiales.
LEÑADOR: Está
bien, está bien, no tumbare el árbol, llorón este.
MANANTIAL:
¡Bravo!
ÁRBOL POETA:
Él es un leñador bueno.
LEÑADOR: Ya
puedes irte tranquilo niño.
MANANTIAL: Los
árboles son importantes y los manantiales también, donde hay muchos árboles,
hay manantiales, y si hay muchos manantiales, habrá mucho agua, y es por ello
que no se deben tumbar los árboles.
ÁRBOL POETA: Y
los árboles también producimos oxigeno.
MANANTIAL: Sin
oxigeno no habría vida.
LEÑADOR: Ta
bueno carricito, ahora vete tranquilo.
MANANTIAL: Pero
no va a derribar el árbol poeta.
LEÑADOR: ¡Te
lo juro! Este árbol es mi amiguito mira. (Abraza al árbol)
MANANTIAL: Así
me voy tranquilo a caminar por los bosques... adiós. (Sale)
LEÑADOR: Bien,
ya se fue el muchachito fastidioso ese, y ahora manos a las obra, a derribar
este tonto árbol, que hace falta leña en casa.
ÁRBOL POETA:
Pero señor, usted dijo...
LEÑADOR: SI,
si, si...y ahora cállate que los árboles no hablan. Y tampoco son poetas. ¡Ja!
ÁRBOL POETA:
Poeta soy, sí señor.
LEÑADOR: Esto
no está sucediendo, yo no estoy hablando con un tonto árbol. Así que a derribar
este tronco (entra el riachuelo).
RIACHUELO:
¡Detente! , miserable bribón, deja ese arbolito en paz.
LEÑADOR: Ah no
puede ser, y ahora, ¿quién eres tú?
RIACHUELO: Yo
soy el riachuelo, corro por todos lados con alegría, entre las piedras, por la
montaña abajo, voy creciendo hasta ser un enorme y caudaloso río que llegará
hasta el mar sin desvío.
ÁRBOL POETA:
Los riachuelos son muy alegres.
LEÑADOR: Si,
ya veo... ¿pero a mí que me importa?
RIACHUELO: Oh
si, los riachuelos llevan el agua a tu casa.
ÁRBOL POETA:
Para que te bañes y hagas comida.
LEÑADOR: ¿Y
eso qué tiene que ver contigo?
RIACHUELO: Si
talas los árboles, los riachuelos mueren
ÁRBOL POETA: Y
luego no habrá agua en tu casa.
RIACHUELO: Y
todas las plantas y los animales se morirán de sed.
ÁRBOL POETA: Y
también los humanos.
RIACHUELO: Así
que mejor te vas.
LEÑADOR: Pero necesito
leña.
ÁRBOL POETA:
Usa gas.
LEÑADOR: Es
que no tengo cocina.
RIACHUELO:
Cómprate una, y ahora... ¡fuera!
LEÑADOR:
Pero...
RIACHUELO:
¡Fuera!
LEÑADOR: Está
bien, me voy... que no hay agua, si será mentiroso; abajo abunda el agua.
(Sale).
RIACHUELO:
Ahora si me voy alegre y feliz amigo arbolito.
ÁRBOL POETA:
Gracias amigo Riachuelo, que tengas un feliz día.
RIACHUELO:
Hasta la vista Árbol Poeta. (Sale cantando) yo nací en una ribera del Arauca
vibrador...
ÁRBOL POETA:
Ay qué paz tan deliciosa, haré un poema a mis amigos Manantial y Riachuelo
(entra el leñador con cautela).
LEÑADOR: ¡Ja,
ja, ja) ya se fue el Riachuelo entrometido ese, ahora si nadie me detendrá...
veamos, por donde daré el primer corte... ahí voy...(Sale el ave que canta).
AVE QUE CANTA:
¡Detente hombre malo!, ¿por qué quieres destruir mi hogar?
LEÑADOR: Y
ahora... ¿quién eres tú?
AVE QUE CANTA:
Soy el ave que canta, soy el dulce sonido que escuchas en las mañanas cuando te
levantas.
LEÑADOR: Ah sí,
muy bonito, pero este árbol necesito para hacer un techo y un poco de leña.
AVE QUE CANTA:
De ninguna manera bribón, este es mi hogar y si lo derribas yo no tendré donde
guarecerme de la lluvia y el frío de la noche y entonces...
LEÑADOR: ¿Y
entonces qué?
AVE QUE CANTA:
(triste) Los niños no podrán disfrutar de mis cantos.
ÁRBOL POETA:
Si derribas los árboles los pajarillos no tendrán hogar.
AVE QUE CANTA:
¡Correcto! Y tendremos que emigrar a otros lugares que ya quedan pocos.
LEÑADOR: ¡Bah!
A mí no es que me gusten tanto los pajarillos.
ÁRBOL POETA:
Pero si es bello verlos revolotear con sus plumas multicolores.
AVE QUE CANTA:
Y sus cantos de mil amores.
LEÑADOR: Pero
soy leñador y mi oficio es árboles derribar (se escucha una música suave, entra
Río viejo y cansado).
AVE QUE CANTA:
Es el señor Río.
ÁRBOL POETA:
Se ve cansado.
RÍO: Buen día
queridos amigos. (Tose)
LEÑADOR: Este
abuelo como que está enfermo.
RÍO: Antes era
fuerte y caudaloso.
ÁRBOL POETA:
¿Y ahora?
RÍO: Me han
contaminado.
AVE QUE CANTA:
¿Cómo contaminado?
RÍO: La gente,
arrojan basura en las riberas, sustancias tóxicas en el agua.
LEÑADOR: Yo no
contamino ríos.
RÍO: Hay aves
de rapiña en las orillas y manchas negras matan los peces... los animales se
mueren de sed.
ÁRBOL POETA:
Eso es muy triste.
LEÑADOR: ¡Ay
no!, Yo no sé.
RÍO: Ya los
niños no van a bañarse. (Tose).
AVE QUE CANTA:
¿Cómo?, si el agua huele mal.
RÍO: Me estoy
secando poco a poco, el sol es fuerte y están tumbando los árboles.
LEÑADOR: Yo no
fui. (Bota el hacha).
RÍO: Ya casi
no hay manantiales ni riachuelos.
ÁRBOL POETA:
¿Por qué?
RÍO: Porque se
están acabando los árboles.
ÁRBOL POETA:
Eso es malo.
AVE QUE CANTA:
Muy malo.
LEÑADOR: Bueno
yo... ¡renuncio a mi oficio de leñador!
ÁRBOL POETA:
¡Bravo!
AVE QUE CANTA:
¡Qué bien!
LEÑADOR: Ahora
en adelante seré un sembrador de árboles para que el señor Río ya no esté
enfermo.
RÍO: Gracias
amigo.
LEÑADOR: Una
cosa si es segura, y es que el árbol debemos cuidar.
AVE QUE CANTA:
Él es agua, él es aire y por supuesto nuestro hogar.
ÁRBOL POETA:
Siembren árboles con gran destreza, cuidemos la naturaleza, que es nuestra
mayor riqueza.
RÍO: Cuidarla
para el hombre será una gran proeza. (música, salen. Luego pasa Riachuelo y
finalmente manantial persiguiendo una mariposa).