sábado, 23 de abril de 2016

Una obra sobre la conservación del medio ambiente


Autor: Nelson Garzón

 

 EL RÍO ESTÁ ENFERMO


PERSONAJES: Árbol poeta, frondoso y temeroso.
                           Manantial: un niño alegre y soñador.
                           Riachuelo: joven libre e impetuoso.
                           Río: anciano débil y moribundo.
                           Leñador: incrédulo y materialista.
                           Ave que canta: ama la naturaleza.

ESCENOGRAFÍA: A la izquierda se halla el árbol poeta y al fondo un bosque o montaña, entra el leñador cantando hacha en mano. Podemos hacer arboles de cartón que acompañen al árbol poeta. Los trajes de Manantial, Riachuelo los podemos hacer pegando tiras de tela plateada a una franela y pantalón viejos, las tiras del rio serán doradas y podemos agregarle una capa en la cual podemos pegar envolturas de caramelos, cartones de jugo y latas de refresco.


LEÑADOR: Aquí viene el leñador, yo soy muy trabajador, busco leña pa mi hogar...He aquí un buen árbol para derribar, se ve de buena madera. De aquí saldrán unas buenas camas, unos cómodos muebles y qué sé yo... mucha leña pal fogón. Bien, ¿Dónde empiezo el corte?, veamos, por aquí... no tal vez por aquí, mejor por aquí. (Cuando va a dar el golpe)
ÁRBOL POETA: ¡Alto buen hombre! ¡No lo haga!
LEÑADOR: ¡Caray!, ¿quién habló?
ÁRBOL POETA: Soy yo buen amigo.
LEÑADOR: ¡Caracoles! Un árbol que habla, no puede ser.
ÁRBOL POETA: Si usted me derriba no daré más sombra.
LEÑADOR: ¡Cáspita!
ÁRBOL POETA: Y tampoco ricas y dulces frutas.
LEÑADOR: ¡Recáspita!
ÁRBOL POETA: Y la fresca y suave brisa no vendrá por aquí.
LEÑADOR: ¡No!, esto no es verdad, estoy alucinando, es el cansancio. Mejor reposo un ratito bajo esta plácida sombra y luego iniciaré mi faena.


ÁRBOL POETA: Por supuesto, descanse buen amigo.
LEÑADOR: Ah no, tú no existes, ni estás hablando, es producto de mi imaginación, no te escucho. (Pausa, el leñador se recuesta bajo el árbol, música de fondo, pasa una mariposa multicolor y entra manantial que va tras ella).
LEÑADOR: ¡Cónfiro!, este bosque como que está encantado, mejor derribo este árbol de una vez y cobro mi dinerito. Ahí voy.
ÁRBOL POETA: ¡Espere!, un momentito.
LEÑADOR: No te escucharé... que buen dinero me voy a ganar.
MANANTIAL: ¡Alto!, no lo haga.
LEÑADOR: Y ahora tú niño, ¿qué haces por aquí?
MANANTIAL: Yo soy un manantial y algún día un gran río seré y hasta el mar llegaré.
LEÑADOR: Ta bueno eso, pero ahora yo tengo que trabajar.
MANANTIAL: Los árboles no se deben cortar, porque ellos son fuente de vida.
LEÑADOR: Ah sí, ¿y por qué?
MANANTIAL: Porque ellos producen el agua.
ÁRBOL POETA: Si nosotros producimos el agua.
LEÑADOR: Ahora que dicen agua, tomaré un poco, tengo sed.
ÁRBOL POETA: Si tumban los árboles, ya no habrá agua.
MANANTIAL: (Con tristeza) ni manantiales.
LEÑADOR: Está bien, está bien, no tumbare el árbol, llorón este.
MANANTIAL: ¡Bravo!
ÁRBOL POETA: Él es un leñador bueno.
LEÑADOR: Ya puedes irte tranquilo niño.
MANANTIAL: Los árboles son importantes y los manantiales también, donde hay muchos árboles, hay manantiales, y si hay muchos manantiales, habrá mucho agua, y es por ello que no se deben tumbar los árboles.
ÁRBOL POETA: Y los árboles también producimos oxigeno.
MANANTIAL: Sin oxigeno no habría vida.
LEÑADOR: Ta bueno carricito, ahora vete tranquilo.
MANANTIAL: Pero no va a derribar el árbol poeta.
LEÑADOR: ¡Te lo juro! Este árbol es mi amiguito mira. (Abraza al árbol)


MANANTIAL: Así me voy tranquilo a caminar por los bosques... adiós. (Sale)
LEÑADOR: Bien, ya se fue el muchachito fastidioso ese, y ahora manos a las obra, a derribar este tonto árbol, que hace falta leña en casa.
ÁRBOL POETA: Pero señor, usted dijo...
LEÑADOR: SI, si, si...y ahora cállate que los árboles no hablan. Y tampoco son poetas. ¡Ja!
ÁRBOL POETA: Poeta soy, sí señor.
LEÑADOR: Esto no está sucediendo, yo no estoy hablando con un tonto árbol. Así que a derribar este tronco (entra el riachuelo).
RIACHUELO: ¡Detente! , miserable bribón, deja ese arbolito en paz.
LEÑADOR: Ah no puede ser, y ahora, ¿quién eres tú?
RIACHUELO: Yo soy el riachuelo, corro por todos lados con alegría, entre las piedras, por la montaña abajo, voy creciendo hasta ser un enorme y caudaloso río que llegará hasta el mar sin desvío.
ÁRBOL POETA: Los riachuelos son muy alegres.
LEÑADOR: Si, ya veo... ¿pero a mí que me importa?
RIACHUELO: Oh si, los riachuelos llevan el agua a tu casa.
ÁRBOL POETA: Para que te bañes y hagas comida.
LEÑADOR: ¿Y eso qué tiene que ver contigo?
RIACHUELO: Si talas los árboles, los riachuelos mueren
ÁRBOL POETA: Y luego no habrá agua en tu casa.
RIACHUELO: Y todas las plantas y los animales se morirán de sed.
ÁRBOL POETA: Y también los humanos.
RIACHUELO: Así que mejor te vas.
LEÑADOR: Pero necesito leña.
ÁRBOL POETA: Usa gas.
LEÑADOR: Es que no tengo cocina.
RIACHUELO: Cómprate una, y ahora... ¡fuera!
LEÑADOR: Pero...
RIACHUELO: ¡Fuera!
LEÑADOR: Está bien, me voy... que no hay agua, si será mentiroso; abajo abunda el agua. (Sale).


RIACHUELO: Ahora si me voy alegre y feliz amigo arbolito.
ÁRBOL POETA: Gracias amigo Riachuelo, que tengas un feliz día.
RIACHUELO: Hasta la vista Árbol Poeta. (Sale cantando) yo nací en una ribera del Arauca vibrador...
ÁRBOL POETA: Ay qué paz tan deliciosa, haré un poema a mis amigos Manantial y Riachuelo (entra el leñador con cautela).
LEÑADOR: ¡Ja, ja, ja) ya se fue el Riachuelo entrometido ese, ahora si nadie me detendrá... veamos, por donde daré el primer corte... ahí voy...(Sale el ave que canta).
AVE QUE CANTA: ¡Detente hombre malo!, ¿por qué quieres destruir mi hogar?
LEÑADOR: Y ahora... ¿quién eres tú?
AVE QUE CANTA: Soy el ave que canta, soy el dulce sonido que escuchas en las mañanas cuando te levantas.
LEÑADOR: Ah sí, muy bonito, pero este árbol necesito para hacer un techo y un poco de leña.
AVE QUE CANTA: De ninguna manera bribón, este es mi hogar y si lo derribas yo no tendré donde guarecerme de la lluvia y el frío de la noche y entonces...
LEÑADOR: ¿Y entonces qué?
AVE QUE CANTA: (triste) Los niños no podrán disfrutar de mis cantos.
ÁRBOL POETA: Si derribas los árboles los pajarillos no tendrán hogar.
AVE QUE CANTA: ¡Correcto! Y tendremos que emigrar a otros lugares que ya quedan pocos.
LEÑADOR: ¡Bah! A mí no es que me gusten tanto los pajarillos.
ÁRBOL POETA: Pero si es bello verlos revolotear con sus plumas multicolores.
AVE QUE CANTA: Y sus cantos de mil amores.
LEÑADOR: Pero soy leñador y mi oficio es árboles derribar (se escucha una música suave, entra Río viejo y cansado).
AVE QUE CANTA: Es el señor Río.
ÁRBOL POETA: Se ve cansado.
RÍO: Buen día queridos amigos. (Tose)
LEÑADOR: Este abuelo como que está enfermo.
RÍO: Antes era fuerte y caudaloso.
ÁRBOL POETA: ¿Y ahora?
RÍO: Me han contaminado.
AVE QUE CANTA: ¿Cómo contaminado?
RÍO: La gente, arrojan basura en las riberas, sustancias tóxicas en el agua.
LEÑADOR: Yo no contamino ríos.
RÍO: Hay aves de rapiña en las orillas y manchas negras matan los peces... los animales se mueren de sed.
ÁRBOL POETA: Eso es muy triste.
LEÑADOR: ¡Ay no!, Yo no sé.
RÍO: Ya los niños no van a bañarse. (Tose).
AVE QUE CANTA: ¿Cómo?, si el agua huele mal.
RÍO: Me estoy secando poco a poco, el sol es fuerte y están tumbando los árboles.
LEÑADOR: Yo no fui. (Bota el hacha).
RÍO: Ya casi no hay manantiales ni riachuelos.
ÁRBOL POETA: ¿Por qué?
RÍO: Porque se están acabando los árboles.
ÁRBOL POETA: Eso es malo.
AVE QUE CANTA: Muy malo.
LEÑADOR: Bueno yo... ¡renuncio a mi oficio de leñador!
ÁRBOL POETA: ¡Bravo!
AVE QUE CANTA: ¡Qué bien!
LEÑADOR: Ahora en adelante seré un sembrador de árboles para que el señor Río ya no esté enfermo.
RÍO: Gracias amigo.
LEÑADOR: Una cosa si es segura, y es que el árbol debemos cuidar.
AVE QUE CANTA: Él es agua, él es aire y por supuesto nuestro hogar.
ÁRBOL POETA: Siembren árboles con gran destreza, cuidemos la naturaleza, que es nuestra mayor riqueza.
RÍO: Cuidarla para el hombre será una gran proeza. (música, salen. Luego pasa Riachuelo y finalmente manantial persiguiendo una mariposa).


domingo, 10 de abril de 2016

UNA OBRA PARA EL DIA DEL LIBRO





 autor: Nelson Garzón Q.
MIS AMIGOS LOS LIBROS

PERSONAJES: Lucia una niña muy simpática
                         Libro nuevo
                         Libro viejo
                         Libro olvidado
                         Libro maltratado
Obra para títeres.
ESCENOGRAFÍA: Como fondo podemos imaginar una biblioteca. Un estante con libros.

LUCIA: Única, desica, tresica, color de manzana…  ¡ay! Verdad que tengo que hacer la tarea, ¿y dónde busco?,  haaa en los libros. Claro por supuesto. ¿Y donde están los libros? (Aparece libro nuevo por la derecha).
LIBRO NUEVO: (Carraspea)  ¡Ujum!
LUCIA: ¡Aja!  Ahí está el libro.
LIBRO NUEVO: ¡Aja!, aja… mírenme soy el libro nuevo.
LUCIA: Saludos libro nuevo, que elegante se ve.
LIBRO NUEVO: Claro, claro, por supuesto y mi cubierta es dura y brillante.
LUCIA: ¡Vaya!, parece un espejo.
LIBRO NUEVO: Y también huelo muy bien.
LUCIA: ¡Oh!, que bien huele.
LIBRO NUEVO: Bueno Lucia, hoy hace un lindo día y voy a visitar a mi tía, ¡chao!, hasta la vista, hasta luego, nos vemos, chaito. (Sale).

LUCIA: Que bien se ve el libro nuevo. (Se escucha una tos) ¡Epa! , ¿Quién está por ahí? (entra el libro viejo).
LIBRO VIEJO: Soy yo mijita (tose) ¡ja! Pues estoy un poco viejito. Soy el libro viejo y vengo a tomar un cafecito.
LUCIA: El es un libro viejo.
LIBRO VIEJO: Si, mis hojas se volvieron amarillas y manchadas.
LUCIA: SI se ven amarillas y huelen a escaparate viejo.
LIBRO VIEJO: Es que tengo muchos años, pero tengo gran sabiduría en mis páginas.
Lucia: Usted es un Sabio, no un sabión… mejor un sabiondo.
LIBRO VIEJO: A pesar de estar viejito tengo información importante.
LUCIA: No importa la apariencia, lo importante es lo que tenemos por dentro.
LIBRO VIEJO: También guardamos muchos consejos y ciencia… mejor me voy porque se me está acabando la paciencia.
LUCIA: Vaya es verdad los libros viejitos también son importantes. (Entra el libro maltratado llorando y gritando)
LIBRO MALTRATADO: ¡AY!,¡AY!,¡AY!, que niños más malos, malucos y groseros.
LUCIA: ¿Qué te pasó?
LIBRO MALTRATADO: Los niños me arrancan las hojas ¡ay!, ¡ay!, ¡ay!
LUCIA: Pobrecito.
LIBRO MALTRATADO: Sí y también me rayan con sus lápices y creyones.
LUCIA: Tranquilo. Hay que decirle al bibliotecario que arregle un poquito.
LIBRO MALTRATADO: Y también me doblan las hojas y me manchan con helado.
LUCIA: Los niños no van a maltratar a los libros. ¿Verdad niños?
LIBRO MALTRATADO: ¿De verdad?
NIÑOS: ¡Noo!
LIBRO MALTRATADO: bueno así me voy contento.
LUCIA: Entonces ve donde el bibliotecario para que te cure y te ponga bonito.
LIBRO MALTRATADO: y me voy contento porque los niños ya no me van a maltratar. (Sale).
LUCIA: ¡Pobrecito!, no hay que dañar los libros niños porque ellos nos enseñan muchas cosas bonitas. (Entra el libro olvidado).
LIBRO OLVIDADO: Nadie me quiere, nadie me recuerda, nadie me lee, nadie me mira… (Llanto exagerado).
LUCIA: Pero no llores amigo.
LIBRO OLVIDADO: Pero me tienen botado en un rincón y se olvidaron de mí.
LUCIA: Oye pero si tienes cuentos muy bonitos.
LIBRO OLVIDADO: Pero los niños no me leen.
LUCIA: Todos los libros son importantes, ¿verdad niños?
NIÑOS: ¡Siii!
LIBRO OLVIDADO: Entonces así me contento.
LUCIA: Un aplauso para los libros niños… llamemos a los libros… ¡libros!, ¡libros!, ¡libros!.. (Salen todos los libros)
LIBROS: Si, todos los libros somos importantes para que no haya ignorantes, estamos en la biblioteca desde aquí hasta la Meca. También en tus sueños para  hacerlos más risueños. Todos los libro somos importantes para nuestra cultura y valores como  antes.