lunes, 7 de noviembre de 2016

UNA SENCILLA OBRA PARA NAVIDAD



PERSONAJES DE NAVIDAD


PERSONAJES: San Nicolás
                          Muñeco de Nieves
                          Abuela
                          Abuelo
                          Niño
                          2 Ángeles
                          Los tres Reyes Magos
                          2 Ovejas
                           María, San José y el Niño Jesús
                           La Mula y el Buey
                           3 pastores.

ESCENOGRAFÍA: la obra puede ser representada en escena o con títeres. Al fondo adornos de navidad.   A la derecha se halla el muñeco de nieve.(Sale San Nicolás)

SAN NICOLAS:  Jo, jo, jo, jo. ¡Feliz Navidad!, ¡epa!, ¿saben què?,   (llorando) se me acabaron los regalos. Y busco al niño Jesús para que me dé una ayudita.
MUÑECO DE NIEVE: Quien sabe si el niño venga.
SAN NICOLAS: ¡Epa!, me asustaste no te había visto. ¿y por qué el niño no va a venir?
MUÑECO DE NIEVE: Es que ya los niños casi no creen en él, solo lo recuerdan para que les traiga regalos.
SAN NICOLAS: Es cierto, que niños tan interesados. A mí también me buscan solo para eso. Y yo como que mejor me voy para la grita a visitar a mi comadrita.
MUÑECO DE NIEVE: Esperáme,  me voy contigo antes que llegue el sol y me derrita hasta mi naricita (entra el niño)
NIÑO: No se vayan. Hay niños que se portan bien y creen en el niño Jesús.
SAN NICOLAS: ¡Ay no! No te creo, mejor vámonos.
MUÑECO DE NIEVE: Es lo mejor, los niños dicen muchas mentiras. (Salen).
NIÑO: (Triste) y ahora no habrá navidad. (Entran el abuelo y la abuela)
ABUELO: ¡Hey! Niño… no te pongas triste.
ABUELA: Si, mijito, el niño Jesús siempre está en los corazones de la gente buena.
ABUELO: y vendrá a traer paz y felicidad.
NIÑO: ¡Qué bien! , y visitará nuestra casa.
ABUELA: Y la mía, y la del vecino, y la de todos ustedes.
ABUELO: Pero eso sí, hay que portarse bien y cumplir con sus obligaciones.
ABUELA: Y tener fe en él, la fe niño, el hombre debe tener fe. (Salen).
NIÑO:             Que bueno, entonces el niño si va a venir. (Entran dos ángeles bailando tambores)
ÁNGEL 1: Leo le o le, leo leo la. La, la, la,la la.
ANGEL 2: ¡Si, vaya!, aquí llegaron los ángeles panas, que los cuidan si se portan bien.
ANGEL 1: Eso, Chamitos, pórtense bien si quieren que venga el niño Jesús.
ANGEL 2: Venimos a comer hallacas, y pancito de jamón.
ANGEL 1: Y les traemos un notición.
ANGEL 2: Nada más ni menos que viene el niño Jesús.
ANGEL 1: Y por eso estamos contentos y vamos a celebrar.
ANGEL 2: (suenan tambores y salen bailando, entran los reyes magos)
MELCHOR: ¿Dónde está la estrella?
GASPAR: ¿Dónde está la estrella?
BALTASAR: ¿Dónde está la estrella?
LOS TRES REYES: ¿¿Dónde está la estrella??
MELCHOR: ¿Se la llevaría algún bribón?.
GASPAR: ¿Estará en algún cajón?
BALTASAR: ¿Será la estrella que siguió Colón?
MELCHOR: Dejemos el agite, y no olviden los regalos para el convite
GASPAR: Este nacimiento será un gran acontecimiento para que la humanidad mejore su comportamiento.
BALTASAR: Que se porten con fundamento. Si no, no los cura ningún ungüento.
MELCHOR: La estrella tendremos que hallar, debe estar por aquel lugar.
GASPAR: Y si se la llevo un bellaco, mejor nos echamos un taco.
BALTASAR: ¡Hey!, hombre, no seas pavoso. Hasta nos sale un oso.
MELCHOR: ¿Dónde está la estrella?
GASPAR: ¿Donde está la estrella?
BALTASAR: ¿Dónde está la estrella?
LOS TRES REYES MAGOS: ¿¿Dónde está la estrella?? (Entran las ovejas)
OVEJA 1: ¡BEEEEE!, oye comadre como hace frio.
OVEJA 2  ¡BEEEEE! Si comadre, es el niño, pero no el niño Jesús.
OVEJA 1: El asunto climático, nos vuelve problemáticos.
OVEJA2: Esto no lo arreglan ni los matemáticos.
OVEJA 1: El niño Jesús se va agripar.
OVEJA 2: Con dulcito de arequipe le endulzamos la gripe.
OVEJA 1: Mejor de lechosa para que se le haga la vida dichosa.
OVEJA 2: ¡BEEEEEE! Vamos y le damos abrigo al niño.
OVEJA 1: ¡BEEEEEE! Vamos antes que yo quede lampiño. (Entra la mula y el buey)
MULA: Ole, perdoná que sea tan mula, ¿al fin donde está el pesebre para que nacimiento se celebre?
BUEY: Eso está en Belén, y en todo hogar, eso es una ley, te lo dice tu amigo el buey.
MULA: Sera irnos al rancho en buseta, antes que llegue gente y se meta.
BUEY: Ha, por eso no te preocupes unos ángeles panas, cuidan el pesebre con ganas.
MULA: Entonces vamos pa allá.  Y deja el aspaviento que se acerca el acontecimiento.
BUEY:  Muuula pa, apurada, ande pues, vamos que el niño nos necesita. (Entran La virgen María y San José)
VIRGEN MARÍA: Ay Joseito, será que nadie nos dará posada, que pasa con la humanidad que se ha olvidado de la bondad.
SAN JOSE: Ya Habrá alguien que se apiade y nos de cariño sabiendo que viene el niño.
VIRGEN MARIA: Que viaje tan maltratador es como ir de Caracas para el Zumbador.
SAN JOSÉ: Como eres de mal agradecida, la pobre mula quedo rendida.
VIRGEN MARÍA: Que, si no peso nada, con esta dieta de galleta, se me ven hasta las paletas, (Salen unos pastores)
PASTOR 1: ¡Pssst! ¡Don Cheo!
PASTOR 2: ¡Vengan!
PASTOR 3: Les daremos hospedaje.
SAN JOSÉ: ¡Por fin!, almas bondadosas, que esperamos, vamos de una vez.
VIRGEN MARÍA: ¿Si serán, de fiar estos tipos?, con esta inseguridad de hoy en día una de nadie se fía.
SAN JOSÉ:  Ya, mujer…  deja que el señor hable, a lo mejor nos hospedan en hotel con aire y televisión con cable.
PASTOR 1: No será el Hilton Resort, pero van a estar mejor.
PASTOR 2: ahí nos comemos unas hallacas en compañía de las vacas.
PASTOR 3: Vamos ya no hablemos mas, estamos cerca del Nula si viene la guardia real, seguro nos bajan de la mula. (Salen y entra un ángel)
 ANGEL: Y aunque José y María no se fueron de parranda, comieron como se manda. Luego vino el milagro maravilloso, nació el niño hermoso, en un humilde pesebre donde todos estaban alegres. Llegaron los reyes magos y cumplieron con sus pagos, incienso, mirra y oro dieron al niño con decoro. Y cada año en navidad celebramos con recogimiento este gran acontecimiento que fue el nacimiento del salvador de la humanidad a pesar de su necedad.
 (para finalizar pueden entrar José, Maria y el niño Jesus, luego los tres reyes magos con el fondo de un dulce villancico).


viernes, 6 de mayo de 2016

UNA OBRA PARA EL DÍA DE LAS MADRES




ABRAZÓN 305

PERSONAJES: Mamá
                          Papá
                          Hija
                          Abuela
                          Niño
                          Abuelo

ESCENOGRAFÍA: la sala de una casa. un mueble con centro de mesa. El abrazón lo podemos hacer con una silla, cartones  para hacer los brazos. También puede colocarse un niño atrás de la silla y abraza los personajes cuando se sienten en la silla o sillón. Sale la mamá  con aspecto de cansancio y caminando cabizbaja.



MAMÁ: ¡ay! Qué tristeza, me siento tan sola, en esta casa todo mundo se va y ya casi ni se despiden. Menos mal que  tengo mi abrazón 305. La mejor inversión que ha hecho esta familia: (se sienta en la silla con brazos) que sabroso es este abrazón. ..Que rico es un abrazo. Hay que ver que hoy inventan cada cosa. Imaginen una maquina de dar abrazos. Tiene para programar abrazos fuertes, intensos y flojitos.

PAPÁ: esposa, estoy cansado, y no me ha ido muy bien en el trabajo. ¿Por qué no me das un lugar para sentarme en el abrazón?

MAMÁ: Oh no, tan bien que estoy aquí  y vienes aguarme la fiesta.

PAPÁ: Es que el abrazón es para toda la familia. Ahora lo quieres para ti solita. Tú estas más en la casa que yo.

MAMÁ: Pero si todos los días te lo pasas en el abrazón.

PAPÁ: Un abrazón no se le niega a nadie. A un lado por favor. Mejor me traes un café por favor.

MAMÁ: Bueno está bien, pero solo estas un rato porque necesito otra ración de abrazos. (Sale)

PAPÁ: No les digo, que apenas uno les da confianza se adueñan de las cosas. (Suspiro) aay, que sabroso este abrazon, le provoca a uno dormir un ratito. (se duerme, entra la hija).

HIJA: Cinco abrazos dijo la profesora, cinco abrazos para levantar el autoestima. Y la tengo tan baja, todo me ha salido mal. Nadie me quiere. ´ha pero menos mal que tenemos el abrazón 305. ¿Pero?, oh no, está ocupado... Papá desocupa el abrazón que lo necesito, (el papá sigue dormido). ¡Hola! Necesito el abrazón. ¡hey! Que necesito cinco abrazos para que se me suba el autoestima… ¡despierta!

PAPÁ: ¿ah?’ ¿Qué?, ¿Cómo?, muchacha me asustaste.

HIJA: Papá necesito el abrazón, ¡ya!

PAPÁ: Pero si yo estaba aquí primero.

HIJA: Yo no sé, quiero sentarme ya en el abrazón.

 PAPÁ: Ta bien, ta bien. ¿Uff! Qué carácter tiene esta niña. Me voy.

HIJA: Por fin. Me siento, (se sienta), cinco abrazos. A ver. Uno, dos, tres, cuatro, cinco.  (Respira) ¡aah!, mejor cinco más. Uno, dos, tres, cuatro, cinco… que ricos son los abrazos. Yo me quedo mejor un rato... (Sale la abuela)

ABUELA: ¡Pissss!, mija…

HIJA: ¡Abuela!, ¿Qué haces?

ABUELA: Te guarde un dulcito de lechoza, está en la nevera, búscalo antes que se lo coman.

HIJA: dulce de lechoza, que rico, voy (sale).

ABUELA:  ji,ji,ji,ji. Cayo en la trampa, ahora el abrazón es para mí solita, ( se sienta en el abrazón) aaay, que sabroso el abrazón, lo bueno de este aparato es que una no tiene que andar rogando para que le den a uno un abrazo.  (Entra el niño).

NIÑO: Abuela,  ¿Qué haces?

ABUELA: aquí mijito, disfrutando de un abrazo del abrazón.

NIÑO: yo no le veo la gracia a ese aparato.

ABUELA: como que no muchacho. Anda, siéntate y veras lo bueno que es. (El niño se sienta)

NIÑO: un abrazo para ver… no me parece gran cosa, que abrazo más frio.

ABUELA. ¿Cómo que frio? Carajito no sabe usted apreciar un buen abrazo.

NIÑO: no es como el abrazo de mi mamá, suavecito y calientito.

ABUELA: un abrazo es un abrazo.

NIÑO: ni se siente el entusiasmo del abrazo de un amigo cuando tienes tiempo de verlo.

ABUELA: eso son tonterías, con este aparato tienes muchos abrazos, y son gratis.

NIÑO: los abrazos de la familia también son gratis.

ABUELA: tú que sabes de abrazos.

NIÑO: si abuela hay abrazos emocionantes, abrazos flaquitos y gorditos, abrazos peludos, abrazos suavecitos, abrazos quiebra costilla, abrazos perfumados, abrazos mapurite, abrazos de fresa y también de mantequilla, están los abrazos cortitos y los abrazos largotes, abrazos de muchos colores y que alegran los corazones.

ABUELA: ¡ay si!, fuera, fuera, fuera de mi aparato. (Entra el abuelo)

ABUELO: ¡claro que tiene razón el niño!, ¿Qué tal?, lo que faltaba ahora y que inventan un aparato para dar abrazos.

ABUELA: este viejo es muy anticuado y no sabe nada de tecnología.

ABUELO: ¿Qué acaso no tenemos brazos?, no hay como un abrazo de un ser querido, es que ya la familia solo se abraza cuando termina el año.

NIÑO: y cuando cumple años.

ABUELO: no hay como un abrazo de un ser querido cuando estamos heridos y cuando estamos felices la dicha aumenta si sientes el calor de tu mamá, o de tu hermano o primo o el amigo.

ABUELA: pues sí,  es verdad, lo que nos pasa es que nos llenamos de aparatos y no sabemos ni para qué. (Salen mamá, papá, hija)

MAMÁ: ¿Qué pasa aquí?

PAPÁ: ¿Qué pasa aquí?

HIJA: ¿si, qué pasa aquí?

ABUELO: que llegó la hora de guardar ese abrazón, porque esta familia tiene brazos para abrazarse, así que venga un abrazo para esta familia que se quiere. (Todos se abrazan).










sábado, 23 de abril de 2016

Una obra sobre la conservación del medio ambiente


Autor: Nelson Garzón

 

 EL RÍO ESTÁ ENFERMO


PERSONAJES: Árbol poeta, frondoso y temeroso.
                           Manantial: un niño alegre y soñador.
                           Riachuelo: joven libre e impetuoso.
                           Río: anciano débil y moribundo.
                           Leñador: incrédulo y materialista.
                           Ave que canta: ama la naturaleza.

ESCENOGRAFÍA: A la izquierda se halla el árbol poeta y al fondo un bosque o montaña, entra el leñador cantando hacha en mano. Podemos hacer arboles de cartón que acompañen al árbol poeta. Los trajes de Manantial, Riachuelo los podemos hacer pegando tiras de tela plateada a una franela y pantalón viejos, las tiras del rio serán doradas y podemos agregarle una capa en la cual podemos pegar envolturas de caramelos, cartones de jugo y latas de refresco.


LEÑADOR: Aquí viene el leñador, yo soy muy trabajador, busco leña pa mi hogar...He aquí un buen árbol para derribar, se ve de buena madera. De aquí saldrán unas buenas camas, unos cómodos muebles y qué sé yo... mucha leña pal fogón. Bien, ¿Dónde empiezo el corte?, veamos, por aquí... no tal vez por aquí, mejor por aquí. (Cuando va a dar el golpe)
ÁRBOL POETA: ¡Alto buen hombre! ¡No lo haga!
LEÑADOR: ¡Caray!, ¿quién habló?
ÁRBOL POETA: Soy yo buen amigo.
LEÑADOR: ¡Caracoles! Un árbol que habla, no puede ser.
ÁRBOL POETA: Si usted me derriba no daré más sombra.
LEÑADOR: ¡Cáspita!
ÁRBOL POETA: Y tampoco ricas y dulces frutas.
LEÑADOR: ¡Recáspita!
ÁRBOL POETA: Y la fresca y suave brisa no vendrá por aquí.
LEÑADOR: ¡No!, esto no es verdad, estoy alucinando, es el cansancio. Mejor reposo un ratito bajo esta plácida sombra y luego iniciaré mi faena.


ÁRBOL POETA: Por supuesto, descanse buen amigo.
LEÑADOR: Ah no, tú no existes, ni estás hablando, es producto de mi imaginación, no te escucho. (Pausa, el leñador se recuesta bajo el árbol, música de fondo, pasa una mariposa multicolor y entra manantial que va tras ella).
LEÑADOR: ¡Cónfiro!, este bosque como que está encantado, mejor derribo este árbol de una vez y cobro mi dinerito. Ahí voy.
ÁRBOL POETA: ¡Espere!, un momentito.
LEÑADOR: No te escucharé... que buen dinero me voy a ganar.
MANANTIAL: ¡Alto!, no lo haga.
LEÑADOR: Y ahora tú niño, ¿qué haces por aquí?
MANANTIAL: Yo soy un manantial y algún día un gran río seré y hasta el mar llegaré.
LEÑADOR: Ta bueno eso, pero ahora yo tengo que trabajar.
MANANTIAL: Los árboles no se deben cortar, porque ellos son fuente de vida.
LEÑADOR: Ah sí, ¿y por qué?
MANANTIAL: Porque ellos producen el agua.
ÁRBOL POETA: Si nosotros producimos el agua.
LEÑADOR: Ahora que dicen agua, tomaré un poco, tengo sed.
ÁRBOL POETA: Si tumban los árboles, ya no habrá agua.
MANANTIAL: (Con tristeza) ni manantiales.
LEÑADOR: Está bien, está bien, no tumbare el árbol, llorón este.
MANANTIAL: ¡Bravo!
ÁRBOL POETA: Él es un leñador bueno.
LEÑADOR: Ya puedes irte tranquilo niño.
MANANTIAL: Los árboles son importantes y los manantiales también, donde hay muchos árboles, hay manantiales, y si hay muchos manantiales, habrá mucho agua, y es por ello que no se deben tumbar los árboles.
ÁRBOL POETA: Y los árboles también producimos oxigeno.
MANANTIAL: Sin oxigeno no habría vida.
LEÑADOR: Ta bueno carricito, ahora vete tranquilo.
MANANTIAL: Pero no va a derribar el árbol poeta.
LEÑADOR: ¡Te lo juro! Este árbol es mi amiguito mira. (Abraza al árbol)


MANANTIAL: Así me voy tranquilo a caminar por los bosques... adiós. (Sale)
LEÑADOR: Bien, ya se fue el muchachito fastidioso ese, y ahora manos a las obra, a derribar este tonto árbol, que hace falta leña en casa.
ÁRBOL POETA: Pero señor, usted dijo...
LEÑADOR: SI, si, si...y ahora cállate que los árboles no hablan. Y tampoco son poetas. ¡Ja!
ÁRBOL POETA: Poeta soy, sí señor.
LEÑADOR: Esto no está sucediendo, yo no estoy hablando con un tonto árbol. Así que a derribar este tronco (entra el riachuelo).
RIACHUELO: ¡Detente! , miserable bribón, deja ese arbolito en paz.
LEÑADOR: Ah no puede ser, y ahora, ¿quién eres tú?
RIACHUELO: Yo soy el riachuelo, corro por todos lados con alegría, entre las piedras, por la montaña abajo, voy creciendo hasta ser un enorme y caudaloso río que llegará hasta el mar sin desvío.
ÁRBOL POETA: Los riachuelos son muy alegres.
LEÑADOR: Si, ya veo... ¿pero a mí que me importa?
RIACHUELO: Oh si, los riachuelos llevan el agua a tu casa.
ÁRBOL POETA: Para que te bañes y hagas comida.
LEÑADOR: ¿Y eso qué tiene que ver contigo?
RIACHUELO: Si talas los árboles, los riachuelos mueren
ÁRBOL POETA: Y luego no habrá agua en tu casa.
RIACHUELO: Y todas las plantas y los animales se morirán de sed.
ÁRBOL POETA: Y también los humanos.
RIACHUELO: Así que mejor te vas.
LEÑADOR: Pero necesito leña.
ÁRBOL POETA: Usa gas.
LEÑADOR: Es que no tengo cocina.
RIACHUELO: Cómprate una, y ahora... ¡fuera!
LEÑADOR: Pero...
RIACHUELO: ¡Fuera!
LEÑADOR: Está bien, me voy... que no hay agua, si será mentiroso; abajo abunda el agua. (Sale).


RIACHUELO: Ahora si me voy alegre y feliz amigo arbolito.
ÁRBOL POETA: Gracias amigo Riachuelo, que tengas un feliz día.
RIACHUELO: Hasta la vista Árbol Poeta. (Sale cantando) yo nací en una ribera del Arauca vibrador...
ÁRBOL POETA: Ay qué paz tan deliciosa, haré un poema a mis amigos Manantial y Riachuelo (entra el leñador con cautela).
LEÑADOR: ¡Ja, ja, ja) ya se fue el Riachuelo entrometido ese, ahora si nadie me detendrá... veamos, por donde daré el primer corte... ahí voy...(Sale el ave que canta).
AVE QUE CANTA: ¡Detente hombre malo!, ¿por qué quieres destruir mi hogar?
LEÑADOR: Y ahora... ¿quién eres tú?
AVE QUE CANTA: Soy el ave que canta, soy el dulce sonido que escuchas en las mañanas cuando te levantas.
LEÑADOR: Ah sí, muy bonito, pero este árbol necesito para hacer un techo y un poco de leña.
AVE QUE CANTA: De ninguna manera bribón, este es mi hogar y si lo derribas yo no tendré donde guarecerme de la lluvia y el frío de la noche y entonces...
LEÑADOR: ¿Y entonces qué?
AVE QUE CANTA: (triste) Los niños no podrán disfrutar de mis cantos.
ÁRBOL POETA: Si derribas los árboles los pajarillos no tendrán hogar.
AVE QUE CANTA: ¡Correcto! Y tendremos que emigrar a otros lugares que ya quedan pocos.
LEÑADOR: ¡Bah! A mí no es que me gusten tanto los pajarillos.
ÁRBOL POETA: Pero si es bello verlos revolotear con sus plumas multicolores.
AVE QUE CANTA: Y sus cantos de mil amores.
LEÑADOR: Pero soy leñador y mi oficio es árboles derribar (se escucha una música suave, entra Río viejo y cansado).
AVE QUE CANTA: Es el señor Río.
ÁRBOL POETA: Se ve cansado.
RÍO: Buen día queridos amigos. (Tose)
LEÑADOR: Este abuelo como que está enfermo.
RÍO: Antes era fuerte y caudaloso.
ÁRBOL POETA: ¿Y ahora?
RÍO: Me han contaminado.
AVE QUE CANTA: ¿Cómo contaminado?
RÍO: La gente, arrojan basura en las riberas, sustancias tóxicas en el agua.
LEÑADOR: Yo no contamino ríos.
RÍO: Hay aves de rapiña en las orillas y manchas negras matan los peces... los animales se mueren de sed.
ÁRBOL POETA: Eso es muy triste.
LEÑADOR: ¡Ay no!, Yo no sé.
RÍO: Ya los niños no van a bañarse. (Tose).
AVE QUE CANTA: ¿Cómo?, si el agua huele mal.
RÍO: Me estoy secando poco a poco, el sol es fuerte y están tumbando los árboles.
LEÑADOR: Yo no fui. (Bota el hacha).
RÍO: Ya casi no hay manantiales ni riachuelos.
ÁRBOL POETA: ¿Por qué?
RÍO: Porque se están acabando los árboles.
ÁRBOL POETA: Eso es malo.
AVE QUE CANTA: Muy malo.
LEÑADOR: Bueno yo... ¡renuncio a mi oficio de leñador!
ÁRBOL POETA: ¡Bravo!
AVE QUE CANTA: ¡Qué bien!
LEÑADOR: Ahora en adelante seré un sembrador de árboles para que el señor Río ya no esté enfermo.
RÍO: Gracias amigo.
LEÑADOR: Una cosa si es segura, y es que el árbol debemos cuidar.
AVE QUE CANTA: Él es agua, él es aire y por supuesto nuestro hogar.
ÁRBOL POETA: Siembren árboles con gran destreza, cuidemos la naturaleza, que es nuestra mayor riqueza.
RÍO: Cuidarla para el hombre será una gran proeza. (música, salen. Luego pasa Riachuelo y finalmente manantial persiguiendo una mariposa).